La Fraternidad tiene por fin específico tomar parte en el encargo que San José recibió de Dios: custodiar y servir a Nuestro Señor Jesucristo, quien revela la Verdad y el Amor eterno de Dios, velando por la inserción ordenada del Hijo de Dios en el mundo, restableciendo el primado de Dios en la mente y en los corazones de los hombres.

 

La contemplación de las cosas divinas y la unión con Dios en la oración, particularmente a través de la intercesión de Madre, la Virgen María y de su esposo san José, son nuestro  primer y principal deber. Nuestra vida, enriquecida por la liturgia celebrada en ambas formas del rito romano (con un especial énfasis en la forma extraordinaria para las actividades internas de la comunidad), la camaradería, el trabajo, el estudio y el silencio; busca dar Gloria a Dios haciendo un servicio a la Santa Madre Iglesia y a las almas.

 

Queremos dar a conocer a Cristo en la Eucaristía, su doctrina en la enseñanza y su ejemplo en nuestras vidas.

 

Nuestros apostolados principales son el trabajo en las parroquias que nos son confiadas, la predicación de Ejercicios Espirituales (con un particular acento en los Ejercicios de San Ignacio) y las misiones populares.

 

 Las hermanas de la Fraternidad, además de los apostolados antes descritos, desarrollan su labor en el Domaine de La Castille: una viña de gran actividad en la que se encuentra el Seminario Diocesano y se realizan la mayor parte de las actividades pastorales de la diócesis de Fréjus-Toulon. Allí se ocupan principalmente de la acogida a visitantes, el acompañaminto espiritual del personal y el cuidado de las capillas.

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ESPIRITUALIDAD